Protestas Sociales Y Guerrillas

Protestas Sociales Y Guerrillas

Guerra de guerrillas

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Juan Martín Díez, El Empecinado

Por Francisco de Goya.

La guerra de guerrillas es una táctica militar de conflictos armados que consiste en atacar sin ser visto, hostigando al enemigo en el propio terreno, que conocen muy bien, de las fuerzas defensoras con destacamentos irregulares y dispersos. Actúan mediante ataques rápidos y sorpresivos, infiltración e intercepción en las comunicaciones, voladura de instalaciones, puentes y caminos o captura de armas y provisiones.

 Fundamentalmente es un tipo táctico de guerra que lo subordina todo al desgaste, por el cual la larga erosión de una guerra atomizada y dispersa, en la que es esencial el arte de reunirse y dispersarse sin dejar rastro. Así se pueden alcanzar objetivos estratégicos que un ejército organizado y al descubierto no podría jamás conseguir. En zonas montañosas, como las que se prodigan en España, esta táctica ha sido determinante para repeler invasiones, tales como la de los romanos, los árabes y los franceses de Carlomagno y Napoleón. 

Henry Kissinger dijo al respecto, con ocasión de la guerra de Vietnam, que “un ejército pierde si no gana, una guerrilla gana si no pierde”.

Así pues, este método de guerra se utiliza con frecuencia en situaciones de guerra asimétrica y resultan muy difíciles de neutralizar gracias a su movilidad, a su habilidad para diluirse entre la población civil y a su fácil dispersión en pequeños grupos y sin uniforme identificativo.1

Un aspecto distinto y destacado de actuación es el desarrollado por la guerrilla urbana, en las ciudades y ciertos núcleos rurales, como fue el caso del maquis (resistencia francesa) frente a las tropas alemanas y muchas guerras coloniales en África entre los nativos y las fuerzas extranjeras de ocupación.

Organización Soldado estadounidense durante la quema y destrucción de una supuesta base del Viet Cong, la organización guerrillera de Vietnam, en 1968.

Al carecer de la fuerza numérica y del armamento idóneo para enfrentarse a un ejército regular, las guerrillas evitan el enfrentamiento en campo abierto. En vez de ello, actúan desde bases establecidas en terrenos inaccesibles y remotos tales como bosques, montañas o junglas, dependiendo del apoyo de sus habitantes para conseguir reclutas, alimentos, cobijo e información. Las guerrillas también pueden recibir apoyo en forma de armas, suministros médicos y asesoría militar de su propio ejército o de sus aliados. Comienza con la entrada de una fuerza extranjera o un gobierno opresor y el nacimiento de un sentimiento en ciertos grupos para terminar con él. Otra posibilidad es que un grupo dado decida hacerse con el control del poder, pero evalúe que no posee el apoyo popular suficiente para llegar al gobierno por métodos democráticos y por ello diseñe una estrategia para desestabilizar el país y tomar el gobierno por la fuerza.

En esta fase se entablan relaciones entre los distintos grupos opositores, se comienza a establecer la organización de mando y a realizar las primeras acciones. Consolidación

Cuando la fuerza gubernamental comienza a actuar, los guerrilleros suelen retirarse a lugares poco accesibles donde pueden hacer una vida más o menos normal (si es necesario se llevan a la población que los ha estado apoyando).

En estos lugares se entrenan, perfeccionan su preparación militar, planifican sus acciones y regresan a la zona de combate para efectuar sus operaciones.

Estos lugares suelen ser también los arsenales donde guardan el armamento capturado al enemigo y comprado en el mercado negro por el dinero que recogen por colectas, secuestros, extorsiones, etc. Paso a guerra convencional

La consolidación termina cuando se ha conseguido controlar suficiente terreno y población para formar un ejército y se han reunido suficientes armas de todas clases como para poder enfrentarse al ejército gubernamental en su propio terreno.

Cuando se dan estos puntos se lanzan grandes ofensivas que terminan por desgastar y desmoralizar al ejército enemigo que opta por retirarse, rendirse o simplemente desplomarse.

Este último paso no es una consecuencia inevitable de la guerra de guerrillas y no todos los movimientos guerrilleros llegan a él. Lo consiguieron en China, en Cuba, en Vietnam, en Nicaragua o en Afganistán con la ayuda otros países como la Unión Soviética y en otros casos de Estados Unidos; pero fracasaron estrepitosamente o se estancaron como en él Sahara Occidental, Argentina, Chile, El Salvador, Guatemala, Colombia, México o Perú. Frustrar este último paso puede conseguirse por varios caminos: aplicación de una efectiva campaña contrainsurgente, agotamiento de la guerrilla, cambios políticos de donde reciben apoyo económico, pérdida de apoyo popular o un alto el fuego negociado. Efectos en el oponente

El efecto de la guerra de guerrillas sobre el oponente es variable dependiendo del terreno en el que se luche. En campo abierto no es muy eficaz, pero en junglas (como el caso de la guerra de Vietnam) o escenarios urbanos puede llegar a ser devastador, especialmente para desmoralizar al oponente y agotar sus fuerzas. Algunos politólogos[¿quién?] consideran que la guerra de guerrillas es una modalidad bélica que obedece al patrón de una guerra de desgaste.

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